to be loved is to be known
Todos estamos solos dentro de nuestra propia conciencia.
Qué extraño pensar que puedo pasar toda mi vida al lado de alguien y que esa persona jamás podrá experimentar exactamente lo que significa existir siendo yo.
Puedo hablar de mis recuerdos, de lo que me duele, de lo que me hace feliz, pero nadie puede habitarlos de la misma manera.
Hay todo un universo dentro de mí que solamente yo conozco. Y ni siquiera yo lo conozco por completo.
A veces me pregunto cuánto de lo que soy realmente conozco y cuánto es simplemente la persona que aprendí a ser.
Cuántas partes de mí nacieron del amor, cuántas del miedo y cuántas de la necesidad de sobrevivir a cosas que en su momento no sabía cómo comprender.
There is an entire universe inside me. Don’t you want to see it?
Creo que hay algo profundamente humano en querer ser vistos de esa manera.
No solamente ser queridos, sino ser reconocidos.
Que alguien pueda mirar más allá de nuestra personalidad, de nuestras reacciones, de la identidad que hemos construido para existir en el mundo, y quiera seguir descubriendo lo que hay detrás.
Y al mismo tiempo, qué miedo.
Porque permitir que alguien me conozca también significa aceptar que eventualmente descubrirá partes de mí que ni siquiera yo sé cómo amar.
Mis contradicciones. Mi enojo. Mis inseguridades. Las veces que he lastimado a alguien. Las veces que he querido desaparecer de una situación. Las veces que he deseado ser una persona diferente.
If you knew everything about me, would you still love me?
Paso tanto tiempo intentando comprenderme que se me olvida simplemente permitirme ser.
Quiero saber por qué soy así. De dónde vienen mis emociones. Por qué algunas cosas me afectan más que otras. Por qué hay partes de mí que parecen pertenecer a una persona que ya no reconozco.
Y quizá, en algún punto, confundí conocerme con encontrar todo aquello que necesito corregir.
Como si el amor propio fuera algo que finalmente podría experimentar cuando lograra convertirme en la versión de mí que tengo en la cabeza.
To be loved by myself is to be known by myself, without making my own acceptance conditional on becoming someone else.
Quiero crecer. Quiero ser mejor. Quiero aprender a amar de una manera más consciente, a cuidar de las personas que amo y a responsabilizarme de las partes de mí que todavía necesitan atención.
Pero no quiero que todo ese crecimiento nazca de sentir que la persona que soy actualmente no es suficiente.
No quiero pasar toda mi vida intentando convertirme en alguien a quien finalmente pueda amar.
How can I fully know myself when there are parts of my own story I may never know?
Soy todo lo que he vivido después.
Las personas que he amado. Los lugares que he conocido. Las cosas que me hacen sentir viva. Las pequeñas decisiones que, sin darme cuenta, me han traído hasta aquí.
Soy mi historia, pero también soy todo lo que he decidido hacer con ella.
Ser conocidos.
Ser vistos más allá de nuestras reacciones, de nuestros errores, de lo que los demás esperan de nosotros.
Quizá yo también he pasado tiempo deseando que alguien comprenda mi mundo interior sin darme cuenta de que las personas que amo tienen universos enteros que todavía no conozco.
Y qué bonito sería poder seguir descubriéndonos.
No asumir que porque llevamos años compartiendo una vida ya sabemos todo sobre el otro.
No dejar de preguntar.
No dejar de sentir curiosidad.
No dejar de reconocer que todos estamos cambiando constantemente.
Que la persona que amo hoy no necesariamente es la misma de hace seis años.
Y que yo tampoco lo soy.
Who are you becoming that I haven’t noticed yet?
Creo que amar también es eso.
Seguir eligiendo conocer a alguien incluso cuando creemos que ya lo conocemos.
Y permitir que esa persona nos descubra nuevamente, sin sentir que tenemos que seguir siendo quienes éramos cuando nos conoció.
No necesito que alguien conozca cada rincón de mi existencia para que su amor sea real.
No necesito explicar perfectamente cada emoción para que merezca ser escuchada.
No necesito encontrar el origen de cada herida para comenzar a tratarme con ternura.
Y no necesito convertirme en alguien diferente para sentir que pertenezco.
Quizá nunca nadie llegue a conocerme por completo.
Pero eso no significa que esté destinada a sentirme sola dentro de mí misma.
Significa que todavía tengo toda una vida para descubrir quién soy.
Y qué bonito pensar que puedo compartir ese descubrimiento con las personas que amo.
Que puedo permitirles conocerme mientras yo también aprendo a hacerlo.
Que puedo dejar de esconder las partes de mí que todavía no comprendo, sin esperar que alguien más tenga todas las respuestas.
Porque quizá el amor más profundo no es encontrar a alguien que pueda explicarme quién soy.
Es encontrar personas con quienes pueda seguir descubriéndolo.
Y aprender a ser una de esas personas para mí misma.
To be loved is to be known. To be known is to be seen. And to be seen is to no longer have to disappear from myself in order to belong.
No quiero desaparecer de mí misma para pertenecer a la vida de alguien más.
No quiero que el deseo de ser amada me haga olvidar que yo también soy alguien a quien necesito conocer.
Y si voy a pasar toda mi vida dentro de esta conciencia, dentro de este cuerpo, con esta historia y con todas las versiones de mí que todavía están por existir…
I’m glad it’s you, Melvis.
Even when I don’t fully understand you yet.

